La Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) dio una lista de recomendaciones para identificar los disparadores psicológicos que sabotean tu presupuesto.
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De acuerdo a la Revista del Consumidor de este mes, comprar con solo un clic o desde una aplicación es cada vez más sencillo.
Sin embargo, esa facilidad puede hacer que tomes decisiones de consumo sin
considerar su impacto en tu economía.

Debido a esta facilidad se puede generar un impulso por obtener algo con la facilidad de un clic y después recibir un paquete de una compra que nos genera una descarga de dopamina.
El problema surge cuando este comportamiento se vuelve habitual, por eso, es importante establecer límites y definir prioridades.
Cómo evitar compras compulsivas
El primer consejo, pero no por eso sencillo, es consumir de manera responsable, gastar de más no se debe únicamente a malos hábitos financieros.
También está relacionado con las emociones, el entorno y la falta de organización del dinero.
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Según la PROFECO, hay tres principales causas de las compras impulsivas.
- Gasto emocional
- Presiones sociales y de estilo de vida
- Falta de presupuesto y falta de planificación
Cuando compramos para sentirnos mejor, distraernos, premiarnos o llenar un
vacío momentáneo.
Suele presentarse ante el estrés, la tristeza, el enojo, la frustración o la preocupación.

¿Qué se puede hacer?
Identifica en qué momentos es más probable que hagas compras impulsivas.
Sustituye ese impulso por otra actividad como caminar, hacer ejercicio o llamar a alguien
cercano
Es importante destacar que no sólo ocurre con la tristeza, hay quienes también comprar impulsivamente cuando tienen una gran alegría, entusiasmo o euforia.
Presiones sociales
Las redes sociales, la influencia del entorno y la publicidad pueden crear la ilusión de
que todas las personas viven con lujos o consumen sin límites.
Esto puede llevarte a desear un estilo de vida por encima de tus posibilidades, lo que aumentará tus gastos y reducirá tu capacidad de ahorro.
¿Qué se puede hacer?
Evitar compararse con otras personas y recordar que lo que hay en internet no representa la realidad colectiva.
En mejor enfocarse en los objetivos propios y qué es lo que se quiere lograr.

Falta de planificación
No tener de manera consciente cuánto dinero se tiene y cuánto se gasta ayuda a que uno termine con gastos innecesario.
Por ello se recomienda:
Elabora un presupuesto.
- Registra tus gastos e identifica en qué usas tu dinero.
- Asigna un propósito a cada peso que recibes.
- Aplica la regla 50/30/20
- El 50 % para necesidades básicas.
- El 30 % para gastos personales.
- El 20 % para ahorro o pago de deudas.
Finalmente, la PROFECO recomienda que, de ser necesario, se usen apps de finanzas o las herramientas de tu banca móvil.
