La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) mantuvo por quinta reunión consecutiva el rango objetivo para la tasa de los fondos federales en 3.50% a 3.75%, una decisión ampliamente anticipada por los mercados.
Sin embargo, la votación dividida y el énfasis del banco central en combatir la inflación refuerzan la posibilidad de un nuevo incremento antes de que concluya el año, consideró Alejandro Saldaña, economista en jefe de Banco BX+.
El Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) aprobó la decisión por nueve votos contra tres. Los gobernadores Beth Hammack, Neel Kashkari y Lorie Logan se pronunciaron a favor de elevar la tasa de referencia en 25 puntos base, reflejando una mayor preocupación por las presiones inflacionarias.
Para Saldaña, el comunicado dejó un mensaje claro: la Fed hizo una pausa, pero mantuvo un tono restrictivo. "El mensaje central puede tomarse como una 'pausa con tono halcón': se reiteró el enfoque en lograr la estabilidad de precios y la votación fue dividida", explicó el economista de BX+.
En su comunicado, la Reserva Federal prácticamente no modificó su evaluación respecto a la reunión de junio. El banco central sostuvo que la economía estadounidense continúa creciendo de manera sólida, pese a la incertidumbre generada por el conflicto en Medio Oriente y sus efectos sobre los precios de la energía.
Asimismo, destacó que el mercado laboral mantiene fortaleza, mientras que la inflación continúa por encima del objetivo de 2%, por lo que reiteró que la estabilidad de precios seguirá siendo el eje central de su política monetaria.
Alejandro Saldaña señaló que, aunque las últimas cifras de inflación han mostrado cierta mejoría, el panorama aún no ofrece suficiente certeza para descartar un nuevo ajuste.
"Mientras el empleo exhibe estabilidad, la inflación sigue alta y su panorama es incierto. Solo una mejora evidente en los próximos datos evitaría que el Comité vuelva a subir las tasas antes de que termine el año", indicó.
Al igual que en junio, el comunicado de la Fed no ofreció una guía explícita sobre el rumbo que seguirán las tasas de interés en las próximas reuniones.
No obstante, BX+ recordó que en las proyecciones económicas publicadas en junio, la mitad de los integrantes del FOMC anticipó al menos un incremento adicional en la tasa de referencia durante este año, por lo que el mercado continuará atento a la evolución de la inflación y del empleo en Estados Unidos.
Tras la decisión de la Fed, los mercados financieros registraron movimientos moderados. El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años repuntó inicialmente hasta 4.65%, para posteriormente estabilizarse alrededor de 4.62%.
En México, el rendimiento del bono gubernamental de referencia subió momentáneamente hasta 9.24%, aunque posteriormente revirtió ese movimiento. De igual forma, el tipo de cambio USD/MXN prácticamente borró el fortalecimiento inicial del dólar minutos después de difundirse el comunicado.
