Foto: Marisa Silva Armas

El campo también atraviesa una transformación silenciosa con la llegada de la inteligencia artificial (IA), donde con ayuda de sensores, imágenes satelitales, análisis de datos y prácticas de agricultura regenerativa se busca subir la eficiencia de cultivos y reducir el consumo de agua.

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Es así que se impulsa el primer modelo Forward Farming en Querétaro en la finca Rancho Hontoria donde en 70 hectáreas, casi el 50% de su terreno, Bayer realiza una transferencia de tecnología para una nueva agricultura que lucha contra el cambio climático, sequías y nuevas plagas.

De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) se estima que hasta cuatro de cada 10 cultivos pueden perderse cada año debido a plagas, malezas y exceso de lluvias entre otros retos, es por eso que granja del futuro, se convierte en un campo para entender riesgos en parcelas.

Rancho Hontoria

Ubicado en Querétaro, Rancho Hontoria estudia cómo mejorar la producción de maíz, brócoli, apio y avena por un lado, mientras continúa a la par con sus actividades ganaderas, según constató un recorrido de 24 HORAS “El campo nos ha dado tanto, que es momento de que le regresemos algo”, señaló Jaime Rubín, productor de Rancho Hontoria.

Bayer apostó por iniciar este modelo en México con apoyo de la finca, mismo que se replica en una decena de países como Brasil, Argentina, Chile, Paraguay, Alemania, Francia, Vietnam, China y la India.

De acuerdo con las primeras pruebas realizadas, esta agricultura impulsada con IA ha permitido alcanzar 25% más productividad y generar más de 50% de ganancias adicionales para los agricultores.

También se reportan reducciones de al menos 30% en el uso de agua y de 20% en las emisiones de CO₂.

IA para saber cuándo regar

Una de las herramientas de última generación es Carlota, un sistema digital desarrollado en México que combina imágenes satelitales, inteligencia artificial y análisis de datos en tiempo real para determinar dónde, cuándo y cuánto debe regarse, de acuerdo con las condiciones específicas de las parcelas.

El sistema cuenta actualmente con más de 708 dispositivos instalados, equivalentes a 25 mil 820 hectáreas monitoreadas.

De acuerdo con los datos proporcionados, las áreas supervisadas mediante esta tecnología han alcanzado una reducción de 30% en el consumo de agua, equivalente a un ahorro de 18.74 metros cúbicos.

Fertilizar y cosechar

Otra de las herramientas es FieldView, una plataforma que permite monitorear las parcelas de manera remota y obtener información durante diferentes ciclos agrícolas.

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Los datos se usan para tomar decisiones relacionadas con la siembra, fertilización, protección de cultivos y cosecha.

La información generada permite al productor contar con una visión más detallada de lo que sucede en el terreno y tener un menor margen de error.

Redactora Web en el diario 24 HORAS. Estudié Comunicación y Periodismo en la FES Aragón, UNAM. Me apasiona escribir e informar sobre estilo de vida, deportes y sucesos que generen impacto en nuestra...