El Gobierno de México y el sector agropecuario privado manifestaron su profunda preocupación y rechazo ante la determinación preliminar del Departamento de Comercio de Estados Unidos (DOC) de aplicar aranceles por presunto dumping a las exportaciones de fresa nacional en invierno.
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La resolución preliminar contempla impuestos a la importación que van entre 3.37% y 5.28%, estableciendo un arancel promedio estimado en 4.83%, medida que afectaría de manera directa a cerca de 5 mil productores en el país.
El proceso tuvo su origen en una petición promovida por productores de fresa de Florida, quienes acusaron que la fruta mexicana ingresaba a su mercado nacional a precios inferiormente desleales o por debajo de su valor justo.
En respuesta, la Comisión de Comercio Internacional estadounidense determinó que existe una indicación razonable de daño material contra la industria local, manteniendo abierta la investigación sobre los envíos mexicanos.
Riesgo para el T-MEC y el comercio bilateral
Ante este escenario, el Consejo Nacional Agropecuario (CNA) rechazó categóricamente la postura estadounidense y advirtió que el caso corre el riesgo de convertirse en un precedente sumamente negativo para el comercio agroalimentario entre ambas naciones.
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El organismo empresarial enfatizó su inquietud por el uso de criterios de "estacionalidad" (que analiza periodos específicos del año en que se comercializa un bien) y "regionalidad" (que evalúa condiciones particulares de zonas productoras).
Según el CNA, la aplicación de estos parámetros quebranta compromisos del T-MEC, del Acuerdo Antidumping de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y de la propia legislación de Estados Unidos, afectando la competitividad y la complementariedad comercial construida durante décadas, además de sembrar incertidumbre en productores, exportadores e inversionistas.
Impacto en la producción del Estado de México
Aunque las indagatorias no implican una prohibición inmediata de ingreso, la imposición de gravámenes encarecerá y obstaculizará el acceso de las fresas mexicanas al mercado de Estados Unidos. Esta coyuntura pone en alerta a entidades productoras como el Estado de México.
De acuerdo con datos de Agricultura, en 2024 la entidad mexiquense registró una producción de 8 mil 540.85 toneladas de fresa distribuidas en 391.7 hectáreas, con un valor total de producción que alcanzó los 168.84 millones de pesos.
Dentro de la entidad, los municipios más expuestos a cualquier distorsión comercial son:
- Villa Guerrero: Principal municipio productor, al registrar 4,056.41 toneladas en 2024 (47.49% del total estatal).
- Zumpahuacán: Segundo productor mexiquense, con 1,824.79 toneladas.
- Almoloya de Alquisiras: Aportó 818.86 toneladas a la producción del estado.
- Ixtapan de la Sal: Reportó 770.52 toneladas cultivadas.
En conjunto, estas demarcaciones constituyen el núcleo de la actividad fresera del Estado de México, por lo que las restricciones arancelarias norteamericanas amenazan con generar repercusiones severas a lo largo de toda la cadena de valor de la región.
