La investigación por la presunta violación grupal de una mujer en la prestigiosa Universidad de Cornell en Estados Unidos se reabrió el lunes luego de que la víctima denunciara que la casa de estudios no sancionó adecuadamente a los acusados.
En una demanda civil presentada es septiembre de 2026, la parte acusadora afirmó que, en 2024, siete miembros de la fraternidad Chi Phi, un club social universitario formado solo por varones, la drogaron con ketamina, la agredieron y abusaron sexualmente de ella.
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Tras la exposición del caso, Cornell cerró la fraternidad y suspendió temporalmente a los estudiantes implicados para después expulsar a varios de ellos.
Otra de las acusaciones vertidas en la demanda civil sobre las sanciones hacia los presuntos agresores es que se les ofreció la oportunidad de escribir ensayos para resarcir su conducta, hecho que la universidad negó ante la autoridad.
"Cualquier insinuación de que la universidad no impuso castigos contundentes a los implicados es falsa", dijo Kyle Kimball, vicepresidente de relaciones universitarias de Cornell.
Cornell de acuerdo en reabrir el caso
Luego de rechazar la afirmación de la afirmación presentada en la demanda sobre la falta de castigos severos, Kyle Kimball, vicepresidente de relaciones universitarias de Cornell, afirmó que la universidad, miembro de la prestigiosa Ivy League, respalda la decisión de reabrir la investigación.
Por su parte, el fiscal de distrito del condado de Tompkins en Nueva York, Matthew Van Houten, recordó que en 2024 su oficina decidió no procesar el caso porque el testimonio de la víctima no establecía la falta de consentimiento, pero advirtió que, ante las nuevas acusaciones, planea presentar cargos penales contra los siete hombres acusados.
"Reconozco la realidad de que las víctimas de agresiones sexuales pueden necesitar años de terapia y recuperación para procesar plenamente y comprender lo que les sucedió", dijo Van Houten en un comunicado.
"Buscar justicia a veces requiere que reconsideremos o reabramos casos cuando se nos proporciona evidencia adicional", añadió.
Nuevos detalles
La demanda civil de 101 páginas que se presentó en Nueva York aporta nuevos detalles sobre la presunta agresión que sufrió la mujer, cuya identidad se mantiene bajo protección.
Por ejemplo, incluye una captura de pantalla de un mensaje grupal en Snapchat de una aparente invitación para que otros miembros de la fraternidad participen del presunto abuso.
Con la querella, la denunciante busca una indemnización económica de la institución y de los siete sospechosos, además añade que ha sufrido "graves trastornos emocionales y psicológicos".
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Figuras condenan el caso
El caso ha generado gran conmoción pública, siendo condenado por figuras como la actriz británica Florence Pugh, quien escribió en sus redes sociales que, tras leer la demanda, se sentía "inquieta, enferma y ansiosa" y pidió específicamente a los hombres que lideren el rechazo a la violencia sexual y que no guarden silencio.
Por otro lado, la legisladora demócrata Alexandria Ocasio-Cortez, condenó la presunta violación y aseveró que la agresión sexual "es protegida en instituciones de élite en todo Estados Unidos".
Asimismo, el diario de la universidad, 'The Cornell Daily Sun', publicó una editorial el 22 de septiembre donde reveló los nombres de los 7 acusados (Matthew Ingalls, Jonathan Newell, Winston Lee, Gillio Lopes, Diego Sarabia, Scott Norris y Scott Kretzschmar) y denunció que tratar una violación grupal como un asunto académico pidiendo ensayos minimiza la gravedad.
