El Observatorio Austral Europeo (ESO) publicó una imagen de la región que rodea a una joven estrella en la que las partículas de polvo pueden crecer por acumulación y llegar a formar cometas, planetas y otros cuerpos rocosos.
La formación, conocida como "trampa de polvo", ha sido descubierta gracias al telescopio ALMA, situado en el desierto de Atacama (Chile), y ha permitido a los astrónomos esclarecer las incógnitas sobre el modo en el que las partículas de polvo crecen hasta formar cuerpos mayores, según explicó ESO en una nota.
Hasta ahora los científicos conocían la existencia de otros cuerpos alrededor de las estrellas, pero todavía no se había arrojado luz sobre la manera en la que éstos se formaban.
Los modelos informáticos sugieren que los granos de polvo crecen tras chocar y quedarse pegados aunque es posible que, cuando estos granos alcanzan un tamaño mayor, choquen de nuevo a grandes velocidades y, por lo general, se rompan en pequeños pedazos.
Incluso cuando esto no ocurre, los modelos muestran que los granos de mayor tamaño se moverían rápidamente hacia el interior debido a la fricción entre el polvo y el gas y caerían sobre su estrella anfitriona, sin darles la oportunidad de seguir creciendo. (EFE)
