El problema que vive Sinaloa no comenzó con la 4T ni terminará con operativos militares. La solución es a largo plazo y tiene que ver con la recomposición del tejido social y la inversión en cultura, educación, creación de empleos, claro, de la mano de una estrategia de seguridad eficiente.
Quienes conocían la vida cotidiana en el estado a principios del 2000, no pueden decirse sorprendidos por la interacción entre políticos, empresarios, académicos y miembros de la delincuencia organizada. Era parte de la vida cotidiana, principalmente porque los principales líderes del narcotráfico decidieron vivir en la entidad con su familia, y hacer ahí su vida cotidiana.
Por eso, ahora que está sobre la mesa la detención-secuestro del Mayo Zambada, aparecen personajes de todos los sectores, relacionados con él o El Chapo.
Melesio Cuén, exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa; Rubén Rocha Moya, también académico y exrector de la misma institución; y más recientemente Fausto Corrales, funcionario de esa casa de estudios de la cual fue rector su padre, y que es el principal testigo del asesinato de Cuén y el secuestro del Mayo.
Un retrato de cómo era la vida en Sinaloa hasta antes de que estallara la violencia, y más allá de la llegada al poder de Morena, lo hizo la audaz periodista Nurit Martínez, en El Universal. Atraída por las anécdotas que Melesio Cuén, entonces rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, platicaba a algunos reporteros sobre la convivencia diaria en el campus universitario, acudió a esa casa de estudios a confirmar esas historias y lo que encontró en ese momento, se vuelve revelador a la distancia.
En julio de 2008 publicó un reportaje en el que describió cómo en la UAS había pasado su vida académica uno de los hijos del Chapo: Édgar Guzmán López, estudiante con algunas calificaciones destacadas en la carrera de Administración hasta antes de su asesinato, el 8 de mayo de 2008, a los 22 años de edad.
Como él, otros hijos de narcotraficantes acudieron a estudiar una licenciatura a esa institución que recibía generosos donativos de sus padres.
En Sinaloa floreció el narcotráfico y se hizo parte de un sector de la sociedad. Así se fue fortaleciendo. Lo que vemos hoy es solo parte de esa relación que se construyó durante años y por generaciones, por lo que el problema no se acabará sólo a balazos y a punta de órdenes de aprehensión. Se requiere un plan ambicioso que incluya mejor educación, cultura, arte, polos de desarrollo y una mayor atención a los niños y jóvenes.
#LoboSapiensSapiens
Inicia el proceso electoral
Hace lo correcto Ariadna Montiel al denunciar el termo de Alejandro Alito Moreno, a quien su partido le ha perdonado el desafuero… Pero también deberían ver las campañas adelantadas que ya realizan varios de sus aspirantes a candidatos, como el hijo de Andrés Manuel López Obrador, Andy López Beltrán.
@chimalhuacano
