La visa turística de Estados Unidos es algo más que Disneylandia. Y no sirve sólo para el shopping, sino que significa una especie de pasaporte internacional en términos de seguridad.

Habrá que revisar de manera minuciosa las primeras candidaturas de Morena a gobernadores para precisar si el partido en el poder entendió los mensajes de Estados Unidos en lo que ha sustituido el espíritu fronterizo bilateral: la prioridad de la Casa Blanca en el tema de la narcopolítica y el narcoestado.

Una cosa es que el gobierno mexicano haya ejercido criterios de soberanía unilateral para negarse a cumplir con la solicitud de arresto con fines de extradición del en su momento gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y nueve cómplices acusados por el Departamento de Justicia de haber pactado con la facción de “los chapitos” del Cártel de Sinaloa del Chapo Guzmán.

Pero hay razones para fundamentar la respuesta mexicana desde el ámbito de la soberanía para aceptar o rechazar solicitudes de extradición, y habrá que incluir en el análisis las argumentaciones de EU en el sentido de que el narcotráfico llegó a la política a través del apoyo electoral del crimen organizado a candidatos del hoy partido mayoritario.

Y esta lectura estratégica reapareció apenas el miércoles pasado 16 de septiembre con el documento oficial del Departamento de Estado para definir a 23 naciones del mundo que son señaladas de manera muy directa por Washington como “principales países en el tránsito de drogas o en la producción de drogas ilícitas”.

Los países señalados tendrán todo el derecho de negar las acusaciones estadounidenses, pero tendrán que entender que se trata de afirmaciones basadas en la Ley de Asistencia Exterior de Estados Unidos vigente desde 1961.

Así que la respuesta de los países señalados es muy simple: o la toman o la derraman.

 

Zona Zero

  • De los 17 estados mexicanos que votarán nuevos gobernadores en junio de 2027, cuando menos 11 (el 65% de ellos) están en la vitrina pública por temas del narcotráfico, narcoviolencia y narcopolítica. Y como pocas veces en procesos electorales internos, los medios de comunicación impresos, digitales y electrónicos tienen la suficiente libertad para señalar a personas, grupos y partidos presuntamente aliados al crimen organizado. Así que habrá que esperar el siguiente paso de EU después de descertificar a México por narcopolítica.

 

(*) Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.

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