El problema del caso de Andrés Manuel López Beltrán debe salirse del territorio del nacionalismo que se deslavó con el Tratado de Integración Bilateral debe ser enfocado como un asunto de seguridad nacional de la 4T frente a Estados Unidos.
El tema de las visas tenía meses de estarse discutiendo en redes sociales y, por lo visto, la respuesta del Gobierno federal morenista desdeñó algunos indicios que llegaban muy claramente desde EU: el papel político y central de las visas en las relaciones de Estados Unidos con México.
Y no se necesita una gran investigación para saber que desde EU estaban enviando indicios de que el asunto de las visas afectaría al entorno primario -familiar y político- de López Obrador, pero en el desarticulado, desdentado y apocado sistema diplomático carecieron de sensibilidad para prever la llegada del batacazo.
Sobre advertencia no hay engaño, dice la sabiduría popular que no pasa por redes digitales, y las advertencias fueron varias y todas ellas desalentadas con el estilo del poder actual: “Naaaa (sic en modo Monsivais), no pasa nada”, aunque aquí no pasa nada hasta que pasa y hay muchos casos muy específicos en los que las cosas pasan y se quedan y se repite la experiencia del PRI que jugueteaba con estas políticas populares: “Aquí no pasa nada hasta que pasa, y cuando pasa no pasa nada”.
Pues no. El golpe de la visa contra Andrés Manuel López Beltrán fue, en términos políticos, un golpe políticamente mortal, y será prácticamente imposible repetir el caso del desafuero -que sí fue un complot, pero al final le dio miedo a Fox- como para potenciar un castigo y venderlo como una bendición adelantada.
La respuesta de Morena no puede ser la defensa de la soberanía y los ataques contra el presidente de EU, cuando el secretario Marcelo Ebrard Casaubon está rogándole a la Casa Blanca que por favor sea más benévola con el Tratado.
El retiro de la visa a López Beltrán fue un torpedo nuclear que pegó debajo de la línea de flotación de Morena.
Zona Zero
- La interrelación México-EU es más seria y profunda que una visa. El anuncio de Estados Unidos de una alianza internacional para realizar operaciones “de tierra" contra los cárteles del narcotráfico sobre todo en México, la negociación delicadísima del Tratado y la reunión de la DEA en Argentina a la que asistirá México -y hay que esperar alguna “mileilada”- revelan el grado de dependencia de México respecto de EU.
(*) Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.
@carlosramirezh
