Algunos negocios ubicados en playas del Pacífico ya registraron los primeros daños causados por el paso del huracán Polo, debido a las olas de hasta ocho metros que se registran la tarde de este miércoles.
Polo se degradó a categoría 4, luego de permanecer estacionado por varias horas y alcanzar el nivel máximo en la escala Saffir-Simpson la noche del martes.
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Conagua Clima pronosticó olas de entre seis y ocho metros de altura en costas de Michoacán. En el puerto de Lázaro Cárdenas, decenas de pobladores llenan costales con arena, que después transportan con carretillas hasta la playa.
Además, apilan los bultos frente a sus negocios a la orilla del mar, pero el oleaje los alcanza y el agua amenaza con invadir los establecimientos.
"El oleaje nos ha afectado mucho (...) las construcciones de nosotros se han estado desbaratando", dijo Concepción López, dueña de un negocio a orilla de playa.
En otro lugar, las marejadas arruinaron una de las albercas del local de Gudelia Ochoa. El mar "está destrozando la otra, también me está llegando a la cocina", señaló.
Mientras que, la Secretaría de Marina informó que el huracán Polo, de categoría 4, mantiene un desplazamiento hacia el noroeste, paralelo a las costas nacionales, con vientos sostenidos de 232 km/h y rachas de hasta 278 km/h.
Actualmente se localiza a 300 km al oeste-suroeste de Acapulco, Gro., y a 425 km al sur-sureste de Manzanillo, Col., provocando oleaje elevado de 3 a 5 metros desde Chiapas hasta Jalisco, además de lluvias fuertes y tormentas eléctricas.
Cierre de puertos
A todo tipo de embarcaciones:
- Guerrero: Pto. Acapulco y Pto. Zihuatanejo.
- Michoacán: Pto. Lázaro Cárdenas.
A embarcaciones menores:
- Colima: Pto. Manzanillo.
- Guerrero: Pto Marqués.
- Oaxaca: Pto. Escondido
- Jalisco: Pto. Barra de Navidad
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La temporada de ciclones en México comenzó en mayo y se extiende hasta noviembre, afectando las costas del Pacífico y del Atlántico.
Este 2026, los efectos del fenómeno de El Niño intensificaron la temporada, pues el calentamiento de las aguas en la región favorece la formación de huracanes.
Aunque no se tiene contemplado que el huracán toque tierra, autoridades mantienen alertas activas y cierres a la navegación ante los efectos de las bandas nubosas que generas fuertes rachas de viento, lluvias torrenciales y oleaje alto.
