Tal como se advertía, la Secretaría de Educación Pública (SEP) junto con las autoridades de educación de todo el país, determinaron prohibir el uso de teléfonos celulares en los salones, a los alumnos de primaria y secundaria; mientras que el uso de estos dispositivos en la preparatoria será decisión de cada plantel educativo.
De acuerdo con el 81 por ciento de los maestros consultados, era necesaria una regulación para evitar las distracciones en los salones de clase incluso para prevenir temas de violencia digital. Y con ello lograr un mayor aprovechamiento en el aula.
Aunque eso sí, a quienes no les restringieron el uso de su teléfono móvil fue a los maestros, por lo que seguramente, serán los mismos alumnos quienes denuncien un uso de los mismos durante el horario de clases.
Sin embargo, el reto mayor de controlar el acceso de los menores de edad, particularmente, a las redes sociales está en los hogares.
Un estudiante de primaria o secundaria está máximo ocho horas del día en la escuela, algunos tienen otras actividades, pero en algún momento llegan a casa y tienen acceso a un dispositivo móvil, ya sea un teléfono celular o una tableta.
Es ahí, donde los padres de familia, tutores o cuidadores deben mantener una mayor atención en los contenidos a los que tienen acceso los menores.
Y es que más allá de la falta de atención que los alumnos pongan en clase, que no es cosa menor, está el tema de la seguridad, donde los datos revelan tendencias graves.
De acuerdo con un estudio realizado por ECPAT International, la Organización Internacional de Policía Criminal (INTERPOL) y la Oficina de Estrategia y Datos de UNICEF, el 13% de la población infantil usuaria de Internet en México de entre 12 y 17 años sufrió explotación o abuso sexual facilitados por la tecnología en un periodo de un solo año.
Es decir que alrededor de 1.6 millones de niñas, niños y adolescentes sufrieron alguno de estos daños en un solo año.
De acuerdo con la encuesta, la forma más común de abuso y explotación sexual facilitados por la tecnología que sufrieron niñas, niños y adolescentes fue la exposición no deseada a imágenes sexuales con el 7 por ciento; casi la mitad, el 47 por ciento de los menores de edad víctimas de abuso y explotación sexual, facilitados por la tecnología fueron objeto de al menos dos formas de abuso y explotación por parte de la misma persona perpetradora o de personas diferentes.
La encuesta también revela que el 14 por ciento de las niñas y el 13 por ciento de los niños en México sufrieron abuso y explotación sexual facilitados por la tecnología en un periodo de un año, sin diferencias.
Con estos datos queda claro que si bien la regulación del uso de teléfonos celulares en las escuelas es un gran avance, el reto mayor está en los hogares, donde se tiene que crear una cultura del uso adecuado de estas tecnologías y evitar con ello caer en estas alarmantes estadísticas.
Y en Pregunta Sin Ofensa:
Lograrán Morena y el Partido del Trabajo salir unidos ante la definición de candida….digo, coordinadores de la de defensa de la 4T que van a competir por las 17 gubernaturas que se disputarán en 2027, o habrá ruptura.
@aguilarkarina
