La última encuesta nacional de victimización y percepción sobre la seguridad pública del INEGI --difundida el jueves pasado-- debe ser un motivo para evitar que se echen las campanas al vuelo: 31.5 millones de delitos en 2025 --de un total de 33.8 millones-- no se denunciaron a las autoridades.
Ahí, en ese punto, se localiza el principal pendiente y compromiso hasta ahora no cumplido de las autoridades para regresarle la tranquilidad a las familias mexicanas.
La disminución de homicidios dolosos desde luego que debe ser reconocida por la población, aunque los ciudadanos padecen estos delitos de violencia en las calles. Pero lo que afecta directamente los bolsillos y la vida de las personas es el tipo de inseguridad que tiene que ver con la delincuencia común y no la de fuero federal.
El problema de los ciudadanos comienza con el dato de que el 93.4% de los delitos no se denuncian, y se profundiza con las razones para no abrir carpetas de investigación: la desconfianza ciudadana en la estructura judicial del Ministerio Público, mucho porque son delitos de poca monta en la contabilidad general pero de alta intensidad en el nivel de vida de los afectados, pero también bastante porque el ciudadano supone incompetencia judicial y hasta complicidad por la forma de procesar la información de denuncia que sospechosamente se entrega a los denunciados para intimidar a los denunciantes.
Y hay que atender también otra cifra de la encuesta: el costo total estimado de la inseguridad y el delito en hogares fue de 267.3 mil millones de pesos, algo así como 6,130 pesos en promedio por persona afectada. Y no es una cantidad menor porque suma el 1.06% del PIB. Y cómo las autoridades no atienden a los ciudadanos, la gente ha tenido que gastar 91.6 mil millones de pesos en medidas preventivas y de todos modos las pérdidas por victimización sumaron 165.9 mil millones de pesos.
Zona Zero
- La encuesta del INEGI presenta una cifra que tampoco se debe de ocultar: entre febrero y abril de 2026, el 60.7% de la población de 18 años y más consideró la inseguridad como un problema grave. Y la cifra en total que también debe preocupar en la percepción de inseguridad es que la media es de 74%, con 17 estados de la República con temores arriba de esta cifra. Estos datos son los que deben complementar el optimismo por la disminución de los homicidios dolosos: la inseguridad cotidiana del ciudadano.
(*) Centro de Estudios Económicos, Políticos y de Seguridad.
@carlosramirezh
